El sacramento de la reconciliación, también llamado confesión o penitencia, nos concede el perdón y la sanación que necesitamos. A veces se requiere de un gran valor para confesar nuestros pecados al sacerdote pero, si lo hacemos experimentaremos paz y dicha, resultado de la gracia de Dios.

En nuestra Parroquia, hay confesiones de lunes a viernes de 11:00 a 12:00 del mediodía, en el despacho parroquial. Por las tardes, de 5:00 a 6:00 p.m. en el templo.

Los domingos hay confesiones una hora antes del inicio de cada misa, es decir a las 8 y 11 am y a las 4.30 y 6 p.m., en confesionarios.